Qué ver en Guadalest

Guadalest es uno de los lugares más singulares de la provincia de Alicante. Este pequeño pueblo medieval parece surgir directamente de la roca, entre cumbres montañosas y profundos valles. Sus antiguas fortalezas, estrechas calles empedradas y casas blancas crean un ambiente muy especial, mientras que desde sus miradores puedes disfrutar de impresionantes vistas de las montañas y del embalse de aguas turquesas. No es de extrañar que Guadalest se haya convertido en uno de los destinos de excursión más populares de la Costa Blanca.

Guadalest — pueblo medieval en las montañas de la provincia de Alicante

Pasear por Guadalest es una oportunidad para viajar por un momento a otra época: atravesar un túnel excavado en la roca, descubrir edificios históricos, visitar museos curiosos y contemplar paisajes muy diferentes de los típicos del litoral.

Contenido:

El túnel y la entrada al casco histórico

Túnel Portal de San José — entrada al casco histórico de Guadalest

Para llegar a la parte histórica de Guadalest, tienes que atravesar el túnel de Portal de San José, de 8 metros de longitud, excavado directamente en la roca. Es uno de los elementos más reconocibles y con más encanto del pueblo, que te hace sentir como si viajaras en el tiempo nada más cruzarlo.

Es imposible perderse aquí: prácticamente solo hay un camino. Es precisamente por este pasadizo de piedra por donde los visitantes acceden al acogedor casco histórico del pueblo, con su antigua fortaleza en lo más alto.

El casco histórico de Guadalest

Plaza de San Gregorio en el casco histórico de Guadalest

El casco histórico de Guadalest es un laberinto de estrechas calles empedradas, casas de piedra, pequeñas plazas y tiendas de recuerdos. A pesar de sus dimensiones reducidas, aquí tienes mucho que ver: arquitectura antigua, pequeños museos y rincones con bonitas vistas al valle de montaña. Toda esta parte del pueblo conserva un marcado carácter medieval, uno de los motivos por los que Guadalest gusta tanto a los turistas.

El corazón del casco antiguo es la plaza de San Gregorio. Desde aquí se abren unas vistas espectaculares del embalse y de las montañas que lo rodean.

Durante el día suele haber bastante gente, especialmente en temporada alta. Pero precisamente el ambiente animado, las tiendas de productos locales y las acogedoras cafeterías hacen que pasear por el pueblo resulte tan agradable. Puedes entrar en alguno de los establecimientos con vistas al valle para tomar algo, aunque es mejor planificar la comida más temprano: según nuestra experiencia, las cocinas suelen funcionar hasta las 16:00, mientras que las cafeterías y los restaurantes cierran aproximadamente a las 18:00.

El castillo de San José

Ruinas del castillo de San José en lo alto de un peñasco en Guadalest

El castillo de San José es el principal monumento histórico de Guadalest y, debido a su ubicación única, a menudo se conoce como el «Nido del Águila». La ciudadela se alza sobre el peñasco más alto del pueblo, desde donde se disfruta de unas vistas panorámicas impresionantes de las sierras, el valle y el embalse de aguas turquesas.

La fortaleza fue construida por los musulmanes en el siglo XI y desempeñó un papel importante en la defensa de estos territorios. A lo largo de su historia tuvo que soportar numerosas adversidades: los terremotos de 1644 y 1748 destruyeron una parte importante de las construcciones y, en 1708, durante la Guerra de Sucesión Española, el castillo sufrió daños a causa de una explosión. Hoy en día solo se conservan algunos fragmentos de las antiguas fortificaciones, pero su ubicación sobre el pueblo sigue siendo impresionante.

Solo se puede acceder a las ruinas a través del museo Casa Orduña, la antigua residencia de una familia noble que gobernó estas tierras durante varios siglos. La visita a la casa señorial y al castillo está incluida en una misma entrada (precio para adultos: 4,50 euros). Merece la pena dedicar tiempo a ambos lugares: primero puedes descubrir los interiores de la antigua casa y después subir hasta lo alto del peñasco para disfrutar de los miradores.

Museos de Guadalest

Museos curiosos en el casco antiguo de Guadalest

Para ser un pueblo tan pequeño, Guadalest cuenta con una sorprendente cantidad de espacios expositivos, algunos de ellos realmente únicos. Aquí puedes ver obras de arte del tamaño de un grano de arena, descubrir cómo era la vida cotidiana de los habitantes del valle en siglos pasados o contemplar enormes colecciones de objetos que normalmente a nadie se le ocurriría coleccionar.

Entre los museos más interesantes, merece la pena destacar los siguientes:

  • Museo de Microminiaturas — aquí se reúnen obras del artista Manuel Ussá, creadas a una escala increíblemente pequeña. Por ejemplo, la Estatua de la Libertad está colocada en el ojo de una aguja, una copia de una obra maestra de Goya está pintada sobre un grano de arroz y «La maja desnuda» aparece representada en el ala de una mosca. Estas obras solo se pueden observar a través de potentes lentes de aumento.
  • Museo Microgigante — otra colección del mismo artista, cuyas miniaturas desafían literalmente la imaginación. Entre las piezas expuestas hay una plaza de toros en la cabeza de un alfiler, una Biblia en la sección transversal de un cabello humano y la famosa pulga que monta en bicicleta por el borde de una semilla.
  • Museo Etnológico — está ubicado en una casa tradicional del siglo XVIII construida directamente sobre la roca. Su exposición te acerca a la vida cotidiana de los habitantes de la zona: antiguos utensilios domésticos, herramientas, aparatos para elaborar aceite de oliva y oficios tradicionales.
  • Museo de Saleros y Pimenteros — una de las colecciones más divertidas de la Costa Blanca, con más de 20.000 piezas procedentes de distintos países. Aquí puedes descubrir lo variados, simpáticos y originales que pueden llegar a ser estos objetos tan habituales en cualquier cocina.

Si tienes tiempo, entra al menos en uno o dos de ellos. La visita puede resultar especialmente interesante si viajas con niños: los más pequeños suelen quedarse fascinados al observar detalles prácticamente invisibles a simple vista.

El embalse de Guadalest

Embalse de Guadalest entre las montañas de la provincia de Alicante

El embalse de Guadalest es uno de los símbolos de esta parte de la provincia de Alicante. Este lago artificial de color esmeralda, rodeado de imponentes laderas rocosas, contrasta claramente con los paisajes marinos habituales de la Costa Blanca. Sus aguas turquesas son precisamente lo que más suele aparecer en las postales y fotografías del pueblo.

Este embalse se creó a mediados del siglo XX gracias a la construcción de una gran presa en el río Guadalest, cuyas obras se prolongaron desde 1952 hasta 1969. Hoy en día, el embalse tiene una capacidad de unos 13 millones de metros cúbicos de agua y desempeña una función fundamental: no solo abastece de agua potable e irriga los terrenos agrícolas de la zona, sino que también protege el valle de las crecidas estacionales.

Las mejores vistas panorámicas del lago se obtienen desde los miradores del casco antiguo y desde el recinto de la fortaleza superior. El color de la superficie del agua cambia de forma sorprendente según la luz y la época del año: en los días despejados y al acercarse el atardecer adquiere un tono turquesa increíblemente intenso, casi fluorescente, mientras que las montañas de alrededor se tiñen de tonos dorados.

Cómo llegar y dónde aparcar

Guadalest se encuentra en la zona montañosa de la provincia de Alicante y es perfecto para una excursión de un día desde la Costa Blanca. La ruta discurre por la pintoresca carretera de montaña CV-70, por lo que el propio trayecto entre las rocas se convierte en una parte agradable del viaje.

  • 🚗 En coche — es la forma más cómoda de desplazarse. El trayecto desde Benidorm dura aproximadamente 30–40 minutos, mientras que desde Alicante se tarda entre 1 y 1,5 horas, dependiendo de la ruta elegida y del estado del tráfico.
  • 🚌 En autobús — desde Benidorm puedes llegar en el servicio directo de la línea 016, que pasa por La Nucía y Polop. Si sales desde Alicante, tendrás que hacer transbordo.

Disponer de vehículo propio es especialmente práctico si quieres combinar la visita a Guadalest con una excursión a las Fuentes del Algar o a los pueblos de montaña de los alrededores. Así podrás organizar las paradas a tu gusto y no depender de los horarios del transporte público.

🚗 Para realizar este tipo de rutas, te resultará muy cómodo alquilar un coche en Alicante con antelación y recorrer la zona a tu ritmo.

Parking en Guadalest

El casco histórico está completamente cerrado al tráfico, por lo que tendrás que dejar el coche en uno de los aparcamientos públicos situados a la entrada del pueblo. La mayoría son de pago y el precio suele rondar los 2–3 euros por todo el día.

En temporada alta, los fines de semana y los días festivos, las plazas libres se agotan rápidamente. Lo mejor es llegar durante la mañana: así te resultará más fácil aparcar cerca del casco antiguo y no perderás tiempo buscando un sitio libre.

Consejos útiles antes de tu visita

  • ⏰ Normalmente, 2–3 horas son suficientes para conocer Guadalest. Si quieres visitar varios museos curiosos, entrar en algún restaurante y hacer fotos con tranquilidad, es mejor dedicar medio día.
  • 👟 Lleva calzado cómodo: en la parte antigua del pueblo hay muchas cuestas pronunciadas, escaleras de piedra y calles empedradas.
  • ☀️ En verano, no olvides llevar agua, protector solar y gorra: en este valle rodeado de montañas puede hacer mucho calor durante los días soleados.
  • 📸 No te olvides de la cámara o el móvil: las vistas del valle y del embalse de aguas turquesas son algunas de las más fotogénicas de la provincia de Alicante.
  • 📅 Para pasear tranquilamente y hacer fotos sin multitudes de turistas de fondo, intenta planificar la visita por la mañana, especialmente los sábados y domingos.
Image

© EuropaLife 2020 −