Alicante es uno de los destinos turísticos más populares de la Costa Blanca. La ciudad es conocida no solo por sus playas y su clima suave, sino también por su rica historia, que se remonta a más de dos mil años. El espíritu del pasado se siente literalmente a cada paso: cuando subes hasta la fortaleza medieval, paseas por las estrechas calles del centro histórico o entras en las tabernas tradicionales. Es precisamente esta atmósfera tan especial la que convierte Alicante en un lugar al que apetece volver una y otra vez.

No hace falta recorrer la ciudad siguiendo un itinerario estricto. Puedes empezar por el castillo de Santa Bárbara, bajar a los barrios antiguos o dirigirte al paseo marítimo. Cada lugar tiene su propio carácter, y son precisamente estos paseos los que te permiten descubrir Alicante, no solo como destino turístico, sino también como una ciudad con historia y vida cotidiana propias.
Contenido
- Castillo de Santa Bárbara
- Barrio de Santa Cruz
- Basílica de Santa María
- Concatedral de San Nicolás
- Calle de las Setas
- Paseo de la Explanada
- Puerto de Alicante
- Museo Arqueológico MARQ
- Playas de Alicante
La mayoría de los lugares de interés de Alicante se encuentran cerca unos de otros, por lo que resulta cómodo recorrer el centro histórico a pie. Conviene reservar más tiempo para el castillo de Santa Bárbara: visitarlo y pasear por sus instalaciones te llevará entre dos y tres horas.
Castillo de Santa Bárbara

El castillo de Santa Bárbara es una de las fortificaciones más grandes e impresionantes de España. Lleva muchos siglos dominando Alicante desde la cima del monte Benacantil, a 166 metros sobre el nivel del mar.
En el monte ya existían las primeras fortificaciones durante la época de dominio musulmán, y el castillo empezó a tomar forma en el siglo IX. Gracias a su ubicación estratégica, durante muchos siglos controló los accesos a la ciudad y a la costa mediterránea.
La propia palabra «fortaleza» refleja su función militar. Aquí nunca hubo palacios reales ni lujosas residencias de la nobleza. Santa Bárbara se construyó principalmente con fines defensivos, como todavía recuerdan sus enormes murallas, bastiones, troneras, antiguos cañones y dependencias subterráneas.
La larga historia del castillo está llena de acontecimientos. A lo largo de los siglos, Santa Bárbara sufrió numerosos asedios, bombardeos, conquistas y destrucciones. Desempeñó un papel especialmente importante durante los numerosos conflictos militares que tuvieron lugar en la costa oriental de España. En el siglo XVIII, el castillo fue perdiendo progresivamente su función defensiva y durante un tiempo se utilizó como prisión.

Hoy en día, en el recinto del castillo hay salas de exposición que cuentan la historia de Alicante y del propio Santa Bárbara. Aquí puedes ver fotografías antiguas de la ciudad, hallazgos arqueológicos, documentos y materiales dedicados a la evolución del castillo a lo largo de los siglos.
Historiadores y arqueólogos han reconstruido paso a paso muchas etapas del pasado del castillo, mostrando cómo cambiaron sus fortificaciones y cómo se llevó a cabo una importante reconstrucción. Gracias a estos trabajos, hoy puedes ver Santa Bárbara tal como se conserva en la actualidad.
💡 La entrada al castillo es gratuita. Si no te apetece subir a pie por la ladera del monte Benacantil, puedes utilizar el ascensor situado en el lado de la playa del Postiguet, en la avenida Juan Bautista Lafora. La subida cuesta unos 2,70 €, mientras que la bajada es gratuita. Las entradas suelen comprarse directamente allí.
Otra opción es el servicio de tuk-tuk turístico, que conecta el centro de la ciudad con el castillo. El trayecto suele costar unos 5 € por persona y puede resultar especialmente cómodo durante los calurosos días de verano.
Si tienes previsto llegar al castillo de Santa Bárbara en coche, ten en cuenta que el aparcamiento dentro del recinto es limitado. Puedes considerar el aparcamiento de La Ereta o la zona cercana al museo MARQ, desde donde tendrás que continuar a pie.
Barrio de Santa Cruz

Santa Cruz es el barrio histórico con más encanto de Alicante, situado a los pies del monte Benacantil. Después de bajar del castillo de Santa Bárbara, la ruta te lleva de forma natural hasta aquí. El barrio empezó a desarrollarse tras la reconquista de la ciudad a los moros en el siglo XIII y hoy se considera uno de los rincones más pintorescos de Alicante.
Santa Cruz recuerda a un pequeño pueblo andaluz que, por casualidad, hubiera acabado en el centro de una ciudad turística. Sus estrechas escaleras, sus calles sinuosas y las fachadas blancas de las casas crean una atmósfera especial, muy diferente de la de las zonas más modernas de Alicante.
Los vecinos están muy orgullosos de su barrio y decoran con cariño sus casas con flores, cerámica y distintos elementos ornamentales. Prácticamente en cada esquina puedes encontrar un patio acogedor, una puerta de colores vivos o un bonito balcón, por lo que el barrio es especialmente apreciado por los fotógrafos.
Paseando por Santa Cruz, es fácil imaginar cómo era Alicante hace varios siglos. Aquí no hay grandes monumentos en el sentido habitual de la palabra: el principal atractivo del barrio sigue siendo su ambiente auténtico.
Basílica de Santa María

La basílica de Santa María está considerada uno de los monumentos más importantes de la arquitectura religiosa de la ciudad. Se encuentra junto al barrio de Santa Cruz y es una parada imprescindible durante un paseo por el centro histórico.
La construcción del templo comenzó en el siglo XIV, en el lugar donde se encontraba la principal mezquita de la ciudad, cuando Alicante pasó a estar bajo el dominio cristiano. En 1484, el templo sufrió un grave incendio, tras el cual tuvo que ser restaurado durante mucho tiempo. En los siglos posteriores, el edificio fue reformado en varias ocasiones, por lo que hoy combina elementos de distintas épocas: una base gótica y una llamativa fachada barroca con dos torres.
Por fuera, la basílica llama la atención por su expresiva fachada, mientras que en el interior reina un ambiente tranquilo y fresco, especialmente agradable después de pasear por las soleadas calles de Alicante. El templo está decorado con antiguos retablos, obras de arte religioso y otros detalles históricos. Es uno de esos lugares donde se perciben especialmente bien la historia centenaria de la ciudad y el paso de las distintas épocas. Aunque no te interese la religión, merece la pena entrar al menos para disfrutar de su ambiente.
💡 La visita a la basílica es de pago: la entrada general cuesta 6 €. Para mayores de 65 años, cuesta 5 €, y los jóvenes y estudiantes disponen de una entrada de 4 €. El precio incluye la visita a la basílica, las capillas, la sala museo del capítulo, el coro y el campanario. Los menores de 12 años acompañados de un adulto entran gratis.
Concatedral de San Nicolás

La concatedral de San Nicolás es el principal templo de Alicante y uno de los monumentos religiosos más importantes de la ciudad. Está dedicada a San Nicolás de Bari, considerado el patrón de Alicante y protector de los marineros, los viajeros y los vecinos de la ciudad.
La concatedral se construyó en el siglo XVII sobre el antiguo emplazamiento de una mezquita musulmana. El edificio combina el estilo renacentista español con elementos barrocos y se diferencia claramente de la cercana basílica de Santa María. Gracias a sus líneas sobrias y sus proporciones armoniosas, el templo transmite una sensación de grandeza y serenidad al mismo tiempo.
Su principal característica arquitectónica es la gran cúpula azul, de unos 45 metros de altura, visible desde distintos puntos del centro histórico. En el interior destacan la amplia nave, las capillas ricamente decoradas y la capilla de la Comunión, considerada por muchos uno de los ejemplos más bellos del barroco valenciano.
La concatedral tiene un significado especial para los habitantes de Alicante. Aquí se celebran las principales festividades religiosas de la ciudad, las ceremonias solemnes y los actos relacionados con la veneración de San Nicolás.
💡 La visita al interior es de pago: la entrada general para adultos cuesta 8 € e incluye una audioguía. Los menores de 12 años pueden entrar gratis acompañados de sus padres.
Calle de las Setas

La Calle de las Setas es uno de los lugares más originales y reconocibles de Alicante. Se trata de la calle peatonal de San Francisco, conocida por sus llamativas figuras decorativas de enormes setas, caracoles, escarabajos y otros personajes de cuento.
La calle tiene unos 340 metros de longitud, pero su popularidad entre los turistas supera con creces sus dimensiones. Las setas de distintos colores, formas y tamaños convirtieron rápidamente una calle corriente en uno de los lugares más fotografiados de Alicante.
Curiosamente, hace apenas unos años, esta zona no era popular ni entre los turistas ni entre los vecinos. En 2013-2014, las autoridades municipales decidieron transformar por completo el aspecto de la calle y convertirla en un espacio público lleno de color, pensado para pasear y disfrutar de actividades en familia.
El proyecto tuvo tanto éxito que poco a poco cambió el ambiente de todo el barrio. Donde antes había locales vacíos, ahora hay cafeterías, tiendas y turistas, y la propia calle se ha convertido en uno de los símbolos de la Alicante moderna.
Este lugar gusta especialmente a las familias con niños, que disfrutan haciéndose fotos junto a las gigantescas setas de colores, subiéndose a las figuras decorativas y buscando a los personajes escondidos entre ellas.
Explanada de España

El paseo de la Explanada de España es uno de los lugares más emblemáticos de Alicante y uno de los favoritos tanto de los turistas como de los vecinos para pasear.
El paseo discurre junto al puerto y el paseo marítimo, conectando el centro histórico con el mar. La gente viene aquí para caminar tranquilamente a la sombra de las palmeras, tomar un café o simplemente disfrutar del ambiente de un destino mediterráneo.
La principal característica de la Explanada es su famoso mosaico de diseño ondulado. El pavimento del paseo está formado por unos 6,6 millones de teselas de mármol de tres colores que crean un efecto de olas marinas. Este original diseño se ha convertido en una de las señas de identidad de Alicante.
Durante el día puedes descansar en una cafetería o comprar un helado en los quioscos, mientras que al caer la tarde el paseo cobra vida. En la Explanada actúan músicos y artistas callejeros, los pintores ofrecen sus obras y retratos, y numerosos restaurantes te invitan a probar platos de la gastronomía local y marisco fresco.
El paseo tiene unos 500 metros de longitud. Se extiende junto al puerto hasta la plaza de la Puerta del Mar; al otro lado se encuentra el acogedor parque de Canalejas (Parque de Canalejas), que también merece una visita durante el paseo.
Puerto de Alicante

El puerto de Alicante es una parte importante de la vida de la ciudad y uno de los puertos más destacados de la Costa Blanca. Hoy en día no es solo un centro de transporte y cruceros, sino también una popular zona para pasear que conecta el centro histórico con el mar.
Durante muchos siglos, el puerto desempeñó un papel importante en el desarrollo de Alicante como ciudad comercial del Mediterráneo. El comercio marítimo contribuyó al crecimiento de la ciudad y reforzó sus vínculos con otras regiones.
Hoy en día, los amarres están ocupados por yates y embarcaciones de recreo, y en la zona hay restaurantes y cafeterías. La gente viene aquí no solo para disfrutar de las vistas, sino también para pasear tranquilamente junto al agua y descansar del bullicio de las calles del centro.
Desde la zona del puerto se pueden contemplar el paseo de la Explanada, el castillo y la playa urbana del Postiguet. Desde aquí también salen paseos en barco y excursiones a la isla de Tabarca, un destino interesante para una escapada de un día desde Alicante.
Museo Arqueológico de Alicante (MARQ)

El Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) es uno de los lugares de interés cultural más interesantes de la ciudad. Sus exposiciones cuentan la historia de la provincia desde la prehistoria hasta nuestros días y permiten seguir la evolución de la región a lo largo de varios milenios.
El museo se encuentra en el antiguo edificio del Hospital de San Juan de Dios y destaca por su enfoque moderno a la hora de presentar los contenidos. Aquí, las colecciones arqueológicas tradicionales se combinan con tecnologías multimedia, exposiciones interactivas y reconstrucciones visuales. Gracias a su enfoque innovador para presentar la historia, el MARQ recibió el prestigioso premio al Museo Europeo del Año en 2004.
La exposición permanente está dividida en salas temáticas dedicadas a la prehistoria, la cultura ibérica, la época romana, la Edad Media y periodos posteriores. Además, el museo organiza regularmente grandes exposiciones temporales dedicadas a la arqueología y la historia de distintos países y culturas.
Aunque normalmente no visites museos arqueológicos, el MARQ puede sorprenderte gratamente. Sus exposiciones no están pensadas solo para especialistas: los elementos interactivos y las reconstrucciones visuales te ayudan a imaginar mejor cómo vivía la gente en distintas épocas y cómo fue cambiando la región de Alicante.
💡 La entrada al museo MARQ cuesta 6 €. Los domingos y festivos se aplica una tarifa reducida de 3 €.
Por cierto, los jueves y sábados se celebra cerca del museo uno de los mercadillos al aire libre más grandes de la ciudad: el Mercadillo de Teulada. Está abierto de 08:00 a 14:00. Aquí puedes comprar fruta fresca, productos locales y otros artículos, y descubrir una faceta más cotidiana de Alicante, lejos de las habituales zonas turísticas.
Playas de Alicante

Las playas son una de las razones por las que Alicante es tan popular entre quienes disfrutan de las vacaciones en la Costa Blanca. Gracias al clima mediterráneo, aquí puedes disfrutar del mar desde finales de la primavera hasta el otoño, y en los días cálidos de invierno también apetece pasear junto a la orilla.
Además, el mar está a solo unos minutos a pie del centro histórico, lo que resulta especialmente cómodo. Después de visitar el castillo de Santa Bárbara, el casco antiguo y el paseo marítimo, puedes llegar prácticamente de inmediato a una playa de arena y relajarte junto al agua.
La principal playa urbana es El Postiguet, situada justo al pie del castillo de Santa Bárbara. Por su cercanía al centro, es popular tanto entre los turistas como entre los vecinos. La playa tiene arena fina y clara y, durante la temporada, cuenta con puestos de socorrismo y servicios como duchas y aseos.
Si prefieres las playas más amplias, merece la pena que te acerques a San Juan. Es una larga playa de arena con paseo marítimo, instalaciones deportivas y establecimientos junto al mar. Es ideal para disfrutar en familia, practicar deportes acuáticos y dar largos paseos por la costa. En temporada alta también suele haber bastante gente, pero, gracias a su gran extensión, puedes buscar una zona menos concurrida.
Otra opción es la playa de la Albufereta, situada entre el centro de Alicante y San Juan. Es una pequeña playa de arena en una zona residencial, que puede ser una buena elección si quieres disfrutar del mar lejos de los lugares más concurridos del centro.
A lo largo de las playas y los paseos marítimos encontrarás cafeterías, restaurantes y chiringuitos donde puedes tomar una bebida refrescante y probar marisco fresco o platos de la cocina mediterránea. Es especialmente agradable pasear por aquí al atardecer, cuando baja el calor y el sol empieza a esconderse en el horizonte.
Aunque hayas venido a Alicante principalmente para visitar sus lugares de interés, merece la pena reservar algo de tiempo para disfrutar del mar. La combinación de un centro histórico, playas de arena y el ambiente relajado de la costa es uno de los grandes atractivos de esta ciudad.
Qué ver cerca de Alicante
Si ya has descubierto los lugares de interés de Alicante, reserva al menos un día para hacer excursiones por los alrededores. La provincia de Alicante está considerada una de las más interesantes de España: aquí puedes descubrir pueblos medievales encaramados a las rocas, parques naturales con cascadas, pintorescos destinos turísticos y algunas de las mejores playas de la Costa Blanca.
💡 Para moverte cómodamente por la región, puedes alquilar un coche en Alicante. Así podrás recorrer la costa con total libertad y visitar varios lugares interesantes en un solo día.
- Guadalest — uno de los pueblos de montaña más bonitos de España, con una fortaleza, museos y unas vistas impresionantes de un embalse de aguas turquesas.
- Las Fuentes del Algar — un paraje natural con cascadas, piscinas naturales y rutas para pasear entre desfiladeros verdes.
- Parques y actividades familiares en Alicante — ideas para disfrutar con niños: museos interactivos, karting, experiencias de realidad virtual y otras actividades para toda la familia.
- Parques temáticos de Benidorm — una opción estupenda para disfrutar en familia, con niños, parques acuáticos y parques temáticos.
- Benidorm — el destino turístico más conocido de la Costa Blanca, con rascacielos, miradores y largas playas de arena.
- Torrevieja — un popular destino turístico con paseo marítimo, parques naturales y sus famosas lagunas saladas.
- Altea — una localidad de casas blancas, muy apreciada por los artistas, con un encantador casco antiguo y magníficas vistas al mar.
- Calpe — un destino turístico a los pies del famoso Peñón de Ifach, uno de los símbolos de la Costa Blanca.
- Dénia — una encantadora ciudad costera con castillo, puerto y ferris a las islas Baleares.

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